lunes, 4 de enero de 2010

Girasol y otras flores



El girasol (Helianthus annuus), también llamado calom, jáquima, maravilla, mirasol, tlapololote , maíz de teja es una planta herbácea de la familia de las Asteráceas, cultivada como oleaginosa y ornamental en todo el mundo. Debe su nombre común al hecho de que su inflorescencia gira a lo largo del día mirando hacia el sol. Las inflorescencias crecen al cabo de un tallo que puede alcanzar varios metros de altura y que tiene pocas hojas. Los pétalos pueden ser amarillos, marrones, naranjas y de otros colores.

El girasol es nativo de América, fue cultivado hacia el 1000 A.C. Los españoles lo llevaron a Europa al principio del siglo XVI

Manzanas



El Caballo



El caballo (nombre científico Equus caballus) es un mamífero perisodáctilo de la familia de los équidos, herbívoro, cuadrúpedo y de cuello largo y arqueado.

A la hembra del caballo se le llama yegua a los machos sementales y a los ejemplares jóvenes, potros si son machos, y potrancas si son hembras. La cría y utilización del caballo por parte del hombre se conoce como ganadería equina o caballar.

Etimología
El nombre del "caballo" procede del latín caballus que daba nombre al 'caballo castrado'; del femenino latino equa derivó en "yegua" y a los animales jóvenes en general se les denominaba pullus, textualmente 'pollos'; de ahí que de una palabra del latín vulgar *pulliter, pullitri derivara "potro" ó "potrillo".

Origen
La evolución del caballo puede seguirse a través del registro fósil hasta llegar a Hyracotherium (también llamado Eohippus), un pequeño mamífero herbívoro que vivió durante el Eoceno, hace 55 millones de años. Se supone que de él descienden todos équidos posteriores, incluido el género Equus. Hyracotherium tenía un tamaño que oscilaba entre los 20 y los 40 cm de altura, con cuatro dedos en las extremidades anteriores y tres en las posteriores terminando cada uno en una uña (no en un casco, como las especies actuales). A primera vista era similar a un perro pequeño. Sus orígenes se pueden encontrar en América del Norte, donde se extinguió. Muchos años más tarde serían los colonizadores españoles quienes reintroducirían el caballo en el continente americano.

La evolución posterior de Hyracotherium le hizo aumentar su altura hasta los 115 cm y perder sus dedos hasta hacerse monodáctilo, es decir, con un solo dedo. Poco a poco, su único dedo se endurecería hasta desarrollar cascos para poder huir de los depredadores.

En esa época aparecieron a la vez en Norteamérica y Eurasia diversas especies y géneros relacionados. Parece ser que las especies euroasiáticas desaparecieron; sin embargo, las especies americanas dieron lugar durante el Oligoceno al género Mesohippus del tamaño de una gacela, que tenía sólo 3 dedos en las patas delanteras y que ya presentaba pies con forma de casco.

Algo más tarde, en el Mioceno, a Mesohippus le sucedió Hypohippus y Anchitherium; se cree que ambas especies colonizaron después Eurasia desde América del Norte. Otros descendientes de Mesohippus fueron Miohippus y Merychippus; este último género desarrolló dientes con coronas muy altas, lo que le permitió, a diferencia de Hyrachotherium, que pastaba hierba, ramonear las hojas y brotes de árboles y arbustos. Entre los descendientes de Merychippus estaba Hipparion, que durante el Plioceno se desplazó y expandió desde Norteamérica hasta Eurasia, y Pliohippus (primer antepasado de un solo dedo), antecesor de Pleshippus y de su sucesor, el caballo moderno, es decir, el género Equus. El paso entre América del Norte y Eurasia se realizaba a través del estrecho de Bering cuando ambos continentes estaban unidos.

Se cree que durante el Pleistoceno el género Equus extendió su área de distribución desde Norteamérica a Eurasia, África y Sudamérica. Algún tiempo después los caballos americanos se extinguieron, quizá por alguna enfermedad. Diversos hallazgos en cuevas de Europa indican que el caballo era un animal muy abundante durante la edad de piedra en dicho continente; se han encontrado suficientes restos de esqueletos de caballos dentro y en los alrededores de estas cuevas como para afirmar que eran consumidos por el ser humano. El número de caballos disminuyó en el neolítico, cuando Europa estaba cubierta por bosques en su mayor parte. Se han encontrado restos de la edad del bronce, embocaduras y piezas de arneses, que demuestran que el caballo ya estaba domesticado en esta época.

Diversas especies extintas de mamíferos herbívoros, como los notocaballos y los litopternos sudamericanos, ambos grupos pertenecientes al superorden Meridiungulata, llegaron a parecerse mucho a los équidos a pesar de no estar relacionadas, debido a convergencia evolutiva. Tal es el parecido que erróneamente muchas fueron en un principio asignadas al género Equus.

Peras con flores


El Faro


Un faro es una torre situada cerca de la costa o junto a ella, aunque en algunas ocasiones se encuentra situado dentro del mar a cierta distancia de la costa, que se ubica en los lugares donde transcurren las rutas de navegación de los barcos y que dispone en su parte superior de una lámpara potente, cuya luz se utiliza como guía.

Identificación de los faros
La lámpara dispone de lentes de Fresnel cuyo número, ancho, color y separación varía según cada faro. Cuando en la oscuridad el faro se encuentra en funcionamiento, la lámpara emite haces de luz a través de las lentes, que giran en 360 grados.
Desde el mar los barcos no sólo ven la luz del faro, que les advierte de la proximidad de la costa, sino que también lo identifican por los intervalos y los colores de los haces de luz, de forma que pueden reconocer frente a qué punto de la costa se encuentran. Algunos faros también están equipados con sirenas, para emitir sonidos en días de niebla densa, cuando el haz luminoso no es efectivo.
Los modernos sistemas de navegación por satélite, como el GPS, han quitado importancia a los faros aunque siguen siendo de utilidad (seguridad) para la navegación nocturna ya que permite la verificación del posicionamiento en la carta de navegación.
En aguas restringidas como por ejemplo los canales de acceso, se sigue navegando por referencia a boyas y luces de tierra como enfilaciones dado que no es relevante la posición geográfica tanto como la posicíón relativa a los peligros circundantes.

Historia de los faros
A la entrada de los puertos, construidos por los romanos solía haber altas torres que servían de faro a imitación del célebre de Alejandría erigido por Ptolomeo II y el cual recordando las piras de apoteosis, estaba formado por pirámides truncadas puestas en disminución una sobre otras. A veces, también se empleaban como faros figuras colosales. Tal era el Coloso de Rodas.
Durante la Edad Media, los faros no fueron objeto de ningún perfeccionamiento salvo en su decorado que a veces fue notabilísimo. En el siglo XVII no eran todavía los faros más que hogueras de madera de carbón que ardían en tederos o bien hermosas lámparas encerradas dentro de linternas de vidrio hasta que en 1782 el ingeniero Teulère reemplazó tan imperfectos medios por lámparas de reflectores parabólicos.
En el siglo XIX, la iluminación de los faros dio un paso inmenso con la invención por parte de Fresnel de los lentes de escalones, compuestos por un vidrio central de forma ordinaria rodeado por una serie de anillos de poco espesor cuyo perfil es de tal manera que todos tienen el mismo foco principal Al mismo tiempo inventó Fresnel con Arago las lámparas de torcidas concéntricas que producen una intensa luz equivalente a muchas lámparas Cárcel.
En épocas anteriores, los faros tenían un guardafaros que acostumbraba a vivir en el mismo faro, y que debía ocuparse del mantenimiento y de la limpieza del faro, sobre todo de las instalaciones lumínicas. Actualmente, los faros que siguen en uso son operados en su mayoría de forma automática, y vigilados a distancia.

Curiosidades
Uno de los faros más famosos de todos los tiempos, fue como se ha dicho el Faro de Alejandría, el más potente de Europa es el Faro de Créac'h y el mas antiguo en funcionamiento es la Torre de Hércules.

Definicion del Arte Frances

Con respecto al Arte Francés no se tienen conocimientos que nos indiquen sus orígenes, pero se cree que este puede haber comenzado en la antigua China del siglo XVII donde se realizaban técnicas similares pero utilizando además de laminas, cortezas de madera, que representaban figuras utilizando corchos para separar las imagenes en los distintos planos.

Luego se cree que fueron los españoles los que continuaron con este arte. Hasta llegar a Francia, donde en el Siglo XIX un artista de esa época lo da a conocer con el nombre con el cual hoy se lo conoce.